Una vista al pasado
Unionistas de Salamanca visita este domingo Miranda de Ebro para enfrentarse al recién descendido Mirandés. Hablar del Mirandés es hablar de Anduva. Y, cuando sale la palabra Anduva, uno se llena de recuerdos y momentos que uno acostumbra poco a ver en el fútbol actual.
Decir Anduva es decir Copa del Rey. Allá por 2012, cuando el mundo todavía conservaba algo de sensatez, el Mirandés asaltaba la competición copera abriendo periódicos y telediarios. Todo empezó en dieciseisavos. El equipo de Carlos Pouso empató en Anduva al Villarreal y, dando la primera campanada, asaltó posteriormente el Madrigal con un doblete de Pablo Infante.
En octavos la víctima fue el Racing de Santander. Miranda soñaba y los primeros nombres comenzaban a hacerse famosos en el panorama nacional. En cuartos esperaba el Espanyol. Recuerdo que los partidos se emitían en abierto en Telecinco y las cadenas se pegaban por contar las historias de los futbolistas rojillos.
La ida en Barcelona terminó con una remontada del Espanyol in-extremis que dejaba todo abierto para la vuelta. Anduva se vistió de gala una vez más, los niños y mayores creían, las entrevistas se sucedían y la magia de la Copa hizo el resto. Cada balón colgado detenía la respiración de la gente, todo el mundo empujaba. Cesar Caneda en el 92 demostró que el fútbol no tiene lógica ninguna y metió al equipo en semifinales.
El Athletic Club esperaba en esas semifinales. Eran palabras mayores. Fernando Llorente con un doblete no dio pie a ninguna sorpresa. La vuelta en San Mamés acabó en goleada. Pero acabó también en una ovación de todo San Mamés a un equipo que, durante el mes de enero de 2012, cambió la vida de Miranda y el guión de una Copa del Rey hecha para los grandes.
Hablar de esa época es hablar de Carlos Pouso, de Pablo Infante, de Cesar Caneda, Alain Arroyo, Muneta, Mújika, Lambarri y otros tantos obreros del fútbol modesto que, durante unos meses, ocuparon plaza en los telediarios y periódicos.
De hecho, se habló de una suculenta oferta de la Serie A por Infante en una operación que no se terminaría cerrando.
La historia del Mirandés no termina aquí. En apenas dos años ha pasado de estar a punto de subir a Primera en el Tartiere a descender a Primera RFEF. La ausencia de Anduva la temporada pasada fue uno de los detonantes del descenso.
El domingo Unionistas visita un renovado Anduva con la ilusión de que sea un punto de inflexión como lo fue Tenerife. Disfruten de esa mística de Anduva y recuerden que, en ese campo, hasta el minuto 90 todo es posible. Y si no que se lo digan a Juanma Castaño… ¿Vaya fiesta, eh?
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